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La Nueva Vida Sección Anterior | Indice | Siguiente Sección 11. El Noviazgo En medio de la decadencia y promiscuidad de esta época moderna, no siempre es fácil darse cuenta de que la amistad que florece en amor inocente no es solamente una frágil y efímera emoción: es un don de Dios y una parte duradera de nuestra vida. La maravilla del noviazgo Qué es lo que atrae a un hombre hacia una mujer determinada? ¿Qué es lo que los mueve tan profundamente, aun cuando quizás apenas acaban de conocerse? ¿Será la belleza del rostro o la figura? ¿Será la similitud de intereses y opiniones? Nadie lo sabe, ni siquiera las personas involucradas. Dos personalidades únicas se conocen y encuentran una respuesta mutua que ninguno de los dos puede explicar; y si el verdadero amor florece, algo incomprensiblemente maravilloso los enlaza en un indisoluble matrimonio de mente y carne, completamente abnegado y devoto. Debido a que mucha gente en el mundo actual ha dejado de pensar en esta clase de amor como en un aspecto divino de la experiencia humana, es de mayor importancia que los hermanos y hermanas jóvenes luchen constantemente por preservar este alto concepto del noviazgo y matrimonio. Idealmente, en una comunidad de santos, la cual somos, debería existir siempre para los hermanos y hermanas jóvenes la oportunidad de casarse con alguien de la fe. Muchas veces ocurre esto cuando los jóvenes se reúnen en los estudios bíblicos de fin de semana, campañas, convivencias juveniles, reuniones fraternales y otras semejantes. Pero no todos tienen la oportunidad de participar en tales actividades, y algunas veces un joven se encuentra solo no solamente en su iglesia sino también a causa de una ocupación donde no hay otros jóvenes de la fe. En tales circunstancias, ¿cómo encontrar una salida para la atracción natural y emocional por el sexo opuesto? Otro problema que a veces enfrenta la juventud es el de que los asuntos del corazón pueden surgir en el momento más inesperado. La amistad puede comenzar en la escuela, colegio o universidad, en el trabajo o en el descanso. El llamamiento de Dios Este llamado de Dios debe mantenerse firme en la mente porque de esta fidelidad depende nuestro futuro eterno. Por consiguiente, todo debe sujetarse a nuestra lealtad a Dios y Jesús, aun en los asuntos del corazón, si es que nuestra fe es una realidad y una esperanza para la vida eterna. Jesús fue claro e inflexible sobre esto: "El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí" (Mateo 10:37). Es obvio que cada uno ha de amar a sus familiares y a su pareja; pero asegurándose de que no hay nadie más valioso que Jesús, pues de otro modo, ¿por qué esperar su venida y todas las grandes cosas que nos han sido prometidas? El segundo hecho que debe estar claro es que quien no ha obedecido la verdad, todavía está en la oscuridad delante de Dios. Este es Su criterio, no el nuestro. Así que por muy encantadora, tierna, amable y gentil que sea, una persona está en la oscuridad a menos que haya obedecido la verdad. Dios desea encontrar todos estos atributos en una persona; pero deben ser las cualidades de una persona que le obedezca. Si uno se siente atraído por alguien que no es de la fe, ¿qué puede hacer? Primero recuerde que la atracción mutua no es sólo física, sino también intelectual. Habrá intereses similares en libros, arte, música, deporte y entretenimientos. En un mundo saturado de odio y violencia, discriminación social y contiendas políticas, donde tantos jóvenes temen el futuro con su amenaza de guerra nuclear, uno tiene una magnífica oportunidad de revelar de una manera atinada y razonable su supremo interés y lealtad a un Padre, quien por medio de Jesús va a eliminar todas estas cosas. Hablando de la verdad No debemos tener pena de hablar de nuestro principal interés en la vida. Si la atracción de alguien fuera de la fe es correspondida, su amigo o amiga estará interesado en lo que usted tiene que decir, especialmente si le es explicado en una forma amable y cortés. ¡No habrá mejor servicio para un amigo que revelarle los medios de alcanzar la inmortalidad y la esperanza del Reino! Esta presentación de su dedicación espiritual a la fe debería hacerse al comienzo de la amistad, y su suprema importancia para usted debe ser enfatizada. Debe tratar de persuadir a su amigo a que asista con usted a las reuniones de la iglesia y conozca a los demás hermanos. El peligro de las amistades fuera de la fe surge cuando uno no revela su esperanza en el reino venidero sino hasta cuando ya está emocional y profundamente involucrado con su amigo. Entonces, preocupado por las posibles consecuencias de un matrimonio fuera de la fe, uno hace todo esfuerzo por persuadir al amigo de los méritos de la verdad. ¿Cómo puede esperarse que él (o ella) responda favorablemente en este momento tardío? La respuesta probablemente sea: "¿Cuál es el escándalo?" o "¿Por qué no me lo dijiste antes?" De este modo el esfuerzo de último minuto puede tener un efecto más bien adverso en el amigo y uno habrá hecho un mal servicio a Dios y a Su verdad. Enfrentando el sacrificio Algunos han enfrentado este problema con coraje, y se necesita coraje de la más alta categoría para soportar la aflicción y el dolor de partir, así como también la posibilidad de no encontrar otro compañero semejante. A través de la historia se han hecho muchos sacrificios por la fe; ninguno de nosotros es único en este respecto, aunque raramente se pide a un hermano que entregue su vida como se ha hecho en el pasado. Pablo escribió: "Estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús..." (Filipenses 3:8). Cuando una dura decisión de esta clase tiene que ser hecha, es bueno recordar que el Padre se da cuenta de ello y ayudará por medio de Jesús, quien entiende todas las circunstancias de nuestra vida. Ellos pueden ser una torre de fortaleza en situaciones de esta clase. Dominio de sí mismo El noviazgo exige una gran responsabilidad de los dos novios; pero especialmente del hombre, a fin de asegurarse de que la dignidad, dulzura y encanto de la asociación no sean arruinados por conducta impropia de un santo de Dios. Pablo enfatiza la importancia de esto: "La voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor" (1 Tesalonicenses 4:3,4). Esto se aplica igualmente a los hermanos y hermanas que se disculpan con el pretexto de su urgencia sexual. La castidad antes del matrimonio no es solamente un seguro para la mujer y una preservación de su pureza hasta el tiempo en que los votos del matrimonio sean hechos y consumados, sino también una necesidad espiritual que ayuda a conservar la herencia eterna de ambos. Durante el noviazgo, ambos se comportarán prudentemente evitando situaciones comprometedoras en las que puedan encontrar difícil controlar las consecuencias de emociones poderosamente estimuladas. Más bien, es mejor participar en toda clase de actividades a fin de que no estén solos por largos períodos en los que sus emociones puedan escapar a su control. El mejor amigo Son muchos los que han encontrado felicidad en el servicio a los demás, ya sea a los niños, los ciegos, los sordomudos, los ancianos y enfermos, o cualquier otro que necesite ayuda. Hay muchos que necesitan asistencia dentro y fuera de la hermandad. En cualquier caso o situación, ya sea en el noviazgo, en el sacrificio, en enfermedad o salud, adversidad o prosperidad, no hay mejor consejo que el dado por Pablo: "Ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Gálatas 2:20). John Marshall Sección Anterior | Indice | Siguiente Sección Publicado por la Misión Bíblica Cristadelfiana Los Cristadelfianos somos una comunidad mundial de estudiantes de la Biblia. Si quisiera saber más acerca de nosotros y nuestras enseñanzas, por favor tomese unos momentos para navegar a través de www.labiblia.com. Tenemos aquí un muy amplio surtido de información acerca de nuestras creencias, y las verdaderas enseñanzas de la Biblia |